viernes, 17 de junio de 2011

Facebook: ¿Es de la CIA?

Con qué artículos se encuentra uno de buena mañana. Pues eso, lo que yo digo. ¿cómo no voy a ser conspiranoico? No es sólo que tenga gracia, o que suene bien. Lo peor, lo más dramático, es que tiene lógica. Sería una cursilería decir que cuando el río suena agua lleva. A mí por lo demás, nunca me ha gustado ese jodido refrán. Soy de los que prefiere mirar dos o tres veces. Que me equivoque o no eso ya es cosa mía, pero en este caso como digo, los datos son apabullantes, su explicación es razonable. Ahora faltará ver qué pasa con mi perfil en Facebook. ¿Seré eliminado? Aquí tenéis el artículo.

Facebook ¿es de la CIA?

Ernesto Carmona
Argenpress

Los grandes medios ensalzaron a Mark Zuckerberg como al niño maravilla que a los 23 años se convirtió en multimillonario por el éxito alcanzado por el Facebook, pero no le prestaron atención a la “inversión de capital de riesgo” por más de 40 millones de dólares efectuada por la CIA para sacar adelante la red social.

Cuando el delirio especulativo de Wall Street hizo creer a los incautos que el valor de Facebook ascendería a 15 mil millones de dólares, en 2008 Zuckerberg se convirtió en el multimillonario "hecho a sí mismo" más joven de la historia del “ranking” de la revista Forbes, con 1.500 millones de dólares. Entonces, la apuesta del capital de riesgo invertido por la CIA parecía haber obtenido buenos réditos, pero el “valor” de Facebook se ajustó a su nivel real en 2009 y Zuckerberg desapareció del listado Forbes.

La burbuja Facebook se infló cuando William Gates, el dueño de Microsoft, adquirió en octubre de 2007 una participación del 1,6% en 240 millones de dólares. Esta operación condujo a especular que si el 1% de Facebook costaba 150 millones de dólares, entonces el valor del 100% ascendería a 15 mil millones de dólares, pero el capullo terminó desinflándose. La cuestión de fondo es que Facebook existe gracias a una inversión de capital de riesgo de la CIA.

En 2009, los grandes medios no escatimaron “propaganda informativa” para rendir culto a Zuckerberg como paradigma del joven emprendedor-triunfador, pero la reiterada difusión de esta “noticia” no logró obtener que la revista “Forbes” lo mantuviera en la versión 2009 de su listado (1). El niño maravilla desapareció de la lista, pese a la intensa campaña de CNN y de la gran prensa mundial que refleja los intereses de Wall Street. La “lista Forbes” es como el Oscar de los grandes negocios e infla o desinfla el valor de las acciones.

La CIA invirtió en Facebook mucho antes que llegara a convertirse en una de las redes sociales más populares de Internet, según una investigación del periodista británico Tom Hodgkinson publicada en 2008 en el diario londinense The Guardian (2) y comentada por algunos medios independientes de habla inglesa, pero sin repercusión alguna en la gran prensa.

La propaganda corporativa convirtió al portal social en sinónimo de éxito, popularidad e incluso buenos negocios. Facebook se presenta como un inofensivo sitio web de redes sociales que facilitan las relaciones interpersonales. Su popularidad hizo especular que sus aproximadamente 70 millones de usuarios aumentarían en un par de años a 200 millones en todo el mundo, porque en sus mejores semanas llegó a recibir hasta dos millones de nuevos usuarios. Empero, el Facebook no convence a todos.

Críticos y detractores

“El que no está en Facebook no está en nada o es antisistémico”, dicen unos. Es como tener una imagen nueva pero sin contenido, para darse importancia en el mall en que se ha convertido Internet, como sustituto de las antiguas plazas públicas, dicen otros. Los más pragmáticos afirman que es una herramienta para re-encuentros con antiguos compañeros de infancia y juventud perdidos en las mudanzas de la vida. Sus defensores de izquierda sostienen que sirve para promover luchas contra la globalización y coordinar campañas contra actividades como las reuniones del G8.

El periodista español Pascual Serrano describió como fue utilizado por el gobierno de Colombia para coordinar la jornada mundial contra las FARC que en 2008 marcó el comienzo de la ofensiva propagandística contra la guerrilla que aún continúa. Y hay mucha evidencia de que Facebook ha sido instrumentalizado por la CIA. Para Walter Goobar, de MiradasAlSur.com, "es en realidad un experimento de manipulación global: [...] es una sofisticada herramienta financiada por la Agencia Central de Inteligencia, CIA, que no sólo la utiliza para el reclutamiento de agentes y la recopilación de información a lo largo y ancho del planeta, sino también para montar operaciones encubiertas".

A grandes rasgos Facebook es una herramienta de comunicación que permite contactar y archivar direcciones y otros datos de amigos y familiares. Es una mina de información sobre las amistades de sus usuarios para entidades como el ministerio de Seguridad de la Patria, de EEUU, y, en general, para la comunidad de inteligencia, abocada con igual entusiasmo al “enemigo” interno que externo desde la era Bush.

Millones de usuarios ofrecen información sobre su identidad, fotografías y listas de sus objetos de consumo favoritos. Un mensaje de parte de algún amigo invita a inscribirse y a participar en Facebook. Los datos personales, que suelen ser capturados por toda suerte de estafadores y clonadotes de tarjetas bancarias, también van a parar a los discos duros de la comunidad de inteligencia de EEUU. El sistema Beacon de Facebook hace seguimientos de los usuarios y asociados, incluyendo a quienes nunca se registraron o a los que desactivaron sus vínculos. Facebook resulta más práctico y rápido que los InfraGard (2), que son 23.000 micro-comunidades o “células” de pequeños comerciantes-soplones organizadas por el FBI para conocer los perfiles psico-políticos de su clientela.

Desde diciembre de 2006, la CIA utiliza Facebook para reclutar nuevos agentes. Otros organismos gubernamentales deben someter el reclutamiento y contratación a regulaciones federales, pero la CIA adquirió más "chipe libre" que nunca bajo el gobierno de Bush, incluso para torturar sin guardar las apariencias. "No es necesario obtener ningún tipo de permiso para poder incluirnos en la red social", dijo la CIA.

Capital de riesgo CIA

Una muy fundada voz de alerta sobre la propiedad CIA del Facebook la entregó el periodista británico Tom Hodgkinson, en el documentado artículo “With friends like these ...” (Con los amigos nos gusta…), publicado en el diario londinense The Guardian el 14 de enero de 2008 (3). Dijo que después del 11 de septiembre de 2001 se redobló el entusiasmo por la alta tecnología que ya tenía capturada a la comunidad de inteligencia de EEUU desde que dos años antes había creado el fondo de capitales “In-Q-Tel”, para oportunidades de inversión de riesgo en altas tecnologías.

Para el periodista Hodgkinson, los vínculos del Facebook con la CIA pasan por Jim Breyer, uno de los tres socios clave que invirtió en esa red social 12,7 millones de dólares en abril de 2005, también asociado del fondo de capital Accel Partners, miembro de los directorios de gigantes como Wal-Mart y Marvel Entertainment y además ex presidente de National Venture

Capital Association (NVCA), caracterizada por invertir en talento joven.

“La más reciente ronda de financiamiento de Facebook fue conducida por una compañía financiera llamada Greylock Venture Capital, que puso 27,5 millones de dólares”, escribió Hodgkinson. “Uno de los mayores socios de Greylock se llama Howard Cox, que es otro ex presidente del NVCA que también está en la junta directiva de In-Q-Tel”.“¿Y qué es In-Q-Tel?”, se pregunta Hodgkinson, “Bueno, créase o no (y verifiquen en su sitio web) es un fondo de capital de riesgo de la CIA”. Creado en 1999, su misión es “identificar y asociarse con compañías que estén desarrollando nuevas tecnologías para ayudar a proveer soluciones a la Agencia Central de Inteligencia”.

La página web de In-Q-Tel (4) recomendada por Hodgkinson es muy explícita: “En 1998, el Director de Inteligencia Central (DCI) identificó la tecnología como prioridad estratégica superior, directamente conectada a los avances de la Agencia en futuras tecnologías para mejorar sus misiones básicas de recolección y análisis. El liderazgo de la Dirección de Ciencia y Tecnología diseñó un plan radical para crear una nueva empresa que ayudaría a incrementar el acceso de la Agencia a la innovación del sector privado". Ni agregándole agua quedaría más claro, dijo Hodgkinson.


Notas y fuentes:
1) Reporte Forbes 2009:

http://www.forbes.com/lists/2009/10/billionaires-2009-richest-people_The-Worlds-Billionaires_CountryOfCitizen_18.html.
2) http://www.infragard.net/
3) http://www.guardian.co.uk/technology/2008/jan/14/facebook
4) http://www.iqt.org/about-iqt/history.html


Extraído de:
revelion.org

Si te interesa el tema, no dejes de leer:

La araña vigila en la red

jueves, 9 de junio de 2011

La CIA en España

Por casualidad me he encontrado con el artículo que pongo a continuación. Al comenzar a leerlo he de reconocer que pensaba que me serviría para recopilar algún dato del que poder tirar para escribir sobre el tema, pues llevaba dándole vueltas un tiempo. La cuestión es que mientras lo repasaba, me he dado cuenta que poco iba a poder aportarle yo . No es de esos que aparentan mucho pero dicen poco. Sintetiza muy por lo menudo, en a penas trres páginas de word lo que se conoce de la relación de la CIA con España, de sus quehaceres en nuestra historia y de las influencias que la Central de Inteligencia estadounidense han tenido en este país. Sin otro particular, os dejo con esta perlita escrita por Iván Rámila, que aunque ya tiene un tiempo, seguro no deja de sorprender a más de uno. En hora buena por el artículo.

para los que queráis verlo en la web original

ASÍ ACTÚA LA CIA EN ESPAÑA

Por Iván Rámila

La CIA posee un largo historial de operaciones en España, entre las que se incluyen desde el espionaje a instituciones y ministerios hasta la implicación
en la transición de la dictadura al sistema democrático, pasando por asuntos más turbios, como asesinatos políticos. Al menos esto afirman algunos periodistas
y ex agentes de los servicios secretos españoles.

La Agencia Central de Inteligencia se fundó el 18 de diciembre de 1947 bajo la presidencia de Harry S. Truman. Finalizada la II Guerra Mundial, los gobernantes
de EE UU tomaron la decisión de crear un servicio secreto que frenara la influencia internacional de la URSS y defendiese los intereses económicos y militares
estadounidenses en cualquier lugar del planeta.

Desde los primeros años, España se convirtió en uno de los principales «objetivos» de la CIA, merced a su influencia en Latinoamérica y a su situación geoestratégica como paso obligado hacia Oriente Medio. El espionaje estadounidense posee una tupida red de agentes e informantes en España desde la época franquista. En los dos últimos años de la vida del dictador, cuando era evidente que tanto Franco como
su régimen se encontraban en sus estertores, EE UU dirigió la transición hacia una democracia con dos grandes partidos que se turnaran en el poder: uno
conservador y otro socialdemócrata, a imagen del sistema imperante en el país del Tío Sam y en las democracias europeas.

Según declaraciones de personajes que participaron activamente en la etapa de la transición de una dictadura a una democracia, la CIA se encontraba detrás del nombramiento de Adolfo Suárez como presidente del gobierno, pues éste, a pesar de su pertenencia al régimen franquista, tenía fama de aperturista. Él fue el hombre elegido por el gobierno estadounidense para capitanear la compleja transición. El general Manuel Fernández Monzón, en aquel entonces capitán del ejército español y miembro de los servicios secretos, apunta sobre lo anterior: «No es verdad todo lo que se ha dicho de la transición, porque el rey Juan Carlos I y Suárez sólo fueron
piezas importantes de un plan diseñado por la secretaría de Estado norteamericana y la CIA». Las palabras de Monzón tienen un valor añadido, pues actuó
como enlace entre el Pentágono y los jefes militares españoles en los últimos años de la dictadura, con el fin de acordar lo que ocurriría a la muerte
de Franco.

Vernon Walters, director de la CIA, viajó a España y acordó durante una entrevista con Franco el nombramiento del entonces príncipe Juan Carlos como próximo jefe del Estado. En otra charla con el número dos del régimen, Carrero Blanco, Walters consiguió que éste aceptara una colaboración más estrecha del espionaje español con el servicio de inteligencia estadounidense. ESPÍAS ESPAÑOLES AL SERVICIO DE EE UU Hasta tal punto llegó la dependencia de los servicios secretos españoles de la CIA que la formación, el material electrónico y hasta parte de los sueldos de los espías hispanos provenían de la CIA.

En este sentido, Juan Alberto Perote, antiguo jefe de operaciones del servicio secreto español –el CESID, rabautizado recientemente como CNI–, aseguró:
«En esos años oficialmente dependíamos del CESID, pero en realidad nuestros patrones eran los jefes de la agencia americana. Yo cobraba un ‘plus’ de los
norteamericanos dentro de un sobre a fin de cada mes. Esto se veía como algo normal entonces».

En 1976, menos de un año después de la muerte de Franco,
la desaparecida revista Cambio 16 publicó una serie de reportajes sobre la actuación de los agentes de la CIA en España. Los periodistas del desaparecido rotativo descubrieron que entre el personal diplomático de la embajada de EE UU se encontraban espías como William Jones, organizador en 1959 de una fuerza
policial en Saigón, conocida por practicar sistemáticamente la tortura; o Francis Sherry, antiguo responsable de acciones anticubanas en México. La misión
de estos hombres consistía fundamentalmente en reclutar españoles para el espionaje americano. Los candidatos eran escogidos entre militares, periodistas,
empresarios, políticos, funcionarios, etc. Se compraban sus voluntades mediante promesas de dinero, sexo y drogas o con amenazas de desvelar datos comprometedores
de sus pasados. La CIA pretendía utilizarlos no sólo para obtener datos relevantes sobre la sociedad española, sino para que realizaran misiones para la
«agencia» en otros países, sobre todo latinoamericanos, a los que debían viajar debido a sus ocupaciones profesionales.

EL ASESINATO DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO.

Uno de los episodios más controvertidos y en el que parece clara la participación de la CIA es en el asesinato del almirante Carrero Blanco. El 20 de diciembre de 1973 una carga de dinamita situada bajo la madrileña calle Claudio Coello provocó que el automóvil en el que viajaba el número dos del régimen franquista literalmente «volara» por los aires. Desde el primer momento se hizo patente la autoría de la organización terrorista ETA, pero en los servicios secretos españoles siempre se sospechó de la implicación de la CIA en el asesinato. Datos hay para ello. Se da la circunstancia de que el lugar del atentado se encuentra a escasos 100 metros de la sede de la embajada norteamericana en España. Los terroristas estuvieron durante un año excavando el túnel para colocar los explosivos en el lugar deseado. Tal como afirma el general Manuel Fernández Monzón: «Es pintoresco que los norteamericanos no se enteraran de que se estaba perforando un túnel tan cerca de su embajada, a pesar de poseer detectores de todas clases». Incluso el día antes del atentado, varios etarras disfrazados de electricistas manipularon cables en la calle Claudio Coello a plena luz del día y a la vista de los diplomáticos norteamericanos
con total impunidad.

De parecida opinión era el coronel José Ignacio San Martín, primer director del servicio de espionaje español, fallecido en el 2004,
quien siempre estuvo convencido de que entonces ETA no poseía la preparación suficiente para desarrollar una misión de tal envergadura. Incluso dejó entrever
por sus palabras la posible implicación de agentes españoles en el magnicidio. «¿Cómo es posible que no se detectara el movimiento de etarras en la capital durante los meses previos, si hasta realizaron prácticas de tiro en la capital?», se preguntó en voz alta. El propio juez especial designado para investigar el atentado, Luis de la Torre Arredondo, manifestó en 1984 que la CIA sabía que ETA iba a asesinar a Carrero. Si realmente la CIA tuvo algún tipo de implicación en el atentado, la pregunta es por qué razón. La respuesta quizá deberíamos buscarla en la reunión que Carrero Blanco mantuvo el día anterior a su muerte con el entonces secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger. Se desconoce el contenido concreto de aquella charla, pero sí es de sobra conocido
que el presidente del gobierno español se mantuvo firme en su negativa a la propuesta que le hizo Kissinger para que España entrase en la OTAN. Además,
Carrero se opuso frontalmente a que los norteamericanos utilizaran sus bases en España para ayudar a Israel en la guerra del Yom Kippur de 1973 contra
Siria, Egipto y Jordania, y le pidió al representante de EE UU mayores compensaciones económicas por la cesión de los terrenos al ejército estadounidense.
Kissinger había viajado a España precisamente para limar asperezas con Carrero, porque la oposición de éste a los intereses estadounidenses llegó a incomodar
de tal manera a los representantes de Washington, que en un telegrama enviado desde la embajada de EE UU en Madrid al departamento de Estado se leía: «El
mejor resultado sería que Carrero Blanco desapareciera de escena».

SECRETOS DEL GOLPE DE ESTADO.

Según diversos investigadores, la CIA intervino en el intento de golpe de estado contra la joven democracia española en 23 de febrero de 1981. En los jornadas previas a la insurrección se reforzó la vigilancia de las principales instalaciones militares norteamericanas en España y el personal diplomático estadounidense recibió un informe interno con la recomendación de que no salieran de sus domicilios durante la jornada del 23-F. Dos días antes de esta fecha, el 19 de febrero, la 16ª Fuerza Área de EE UU desplegada en Torrejón, Rota, Morón y Zaragoza entró en alerta máxima. Y la VI Flota naval se desplegó frente a las costas de Valencia en «misión de vigilancia».

Los norteamericanos nunca han explicado el porqué de estas maniobras, pero investigaciones periodísticas han desvelado que José Luis Cortina, espía y coordinador de los golpistas, se reunió en aquel mes de febrero con el embajador norteamericano en Madrid, Terence Todman, y con el nuncio vaticano, monseñor Antonio
Innocenti. Ambos al menos recibieron la noticia del movimiento golpista. La celebración de esta reunión fue ratificada por Juan García Carrés durante el
juicio en el que se le juzgó junto al resto de golpistas. Según su testimonio, Antonio Tejero, el teniente coronel de la Guardia Civil que encabezó el
asalto al congreso de los diputados, le relató que los Estados Unidos estaban al tanto de la conspiración y habían dado el visto bueno. Al parecer, la
CIA estaba profundamente disconforme con los derroteros por los que circulaba la política exterior del presidente Adolfo Suárez, sobre todo por sus intentos
de acercamiento a Cuba y Argelia. Suárez se vería obligado a dimitir antes de la intentona golpista, pero los acontecimientos ya serían imparables.

El último escándalo de la CIA en España son los ya famosos «vuelos de la vergüenza».

En abril de 2006 Amnistía Internacional publicó un informe en el que
se denunciaba que la CIA había organizado al menos 114 vuelos para trasladar de forma clandestina a detenidos hacia bases secretas estadounidenses repartidas
por el planeta. El documento también constataba que esos aviones habían utilizado el espacio aéreo europeo con la connivencia de ciertos gobiernos de la
Unión, entre ellos el español. El entonces ministro de Defensa José Bono negó cualquier implicación española, pero la cascada de revelaciones periodísticas
provocó que el ejecutivo de Zapatero reconociera que entre 2002 y 2005 una treintena de aviones de la CIA habían realizado escalas en aeropuertos españoles.

DUDAS RAZONABLES.

Es imposible saber en qué sucesos de relevancia histórica para España ha intervenido la CIA, pero su sombra planea sobre la pérdida en la década de los 70 del Sáhara español o en el caso del síndrome tóxico. De hecho, uno de los médicos encargados de investigar la enfermedad, presuntamente causada por el aceite de colza, descubrió que el primer brote tuvo lugar en la base norteamericana de Torrejón. El diario El País publicó que allí se trató del síndrome a más de 100 soldados, que posteriormente fueron evacuados en aviones a hospitales militares en Estados Unidos y Alemania.

Por esta razón, algunos teorizaron con la posibilidad de que en la base de Torrejón estuvieran realizándose pruebas de armas biológicas o incluso que un
ensayo de guerra química fuera el detonante de la epidemia que se extendió por España y cuyas causas finales jamás fueron aclaradas. Y es que nunca pudo
demostrarse que el consumo de aquel aceite desnaturalizado fuese el verdadero motivo de las muertes.
LA CIA CONTRA ETA.

En ocasiones la CIA ha colaborado con la inteligencia española en operaciones antiterroristas, desbaratando futuros atentados. Por ejemplo, en 1986, el entonces director general de Seguridad, Julián Sancristóbal, le pidió a su amigo y agente de la CIA David Donaldson un favor personal: necesitaba dos misiles tierra-aire SAM-7.
La idea consistía en ofrecer su compra a miembros de ETA a través de agentes camuflados como milicianos de Hezbolá. La CIA no sólo aceptó el «encargo»,
sino que técnicos de esta agencia de espionaje instalaron unos microchips en los misiles para seguir su ubicación vía satélite. La venta se realizó satisfactoriamente, así que la señal recibida por el «pájaro» de la CIA marcó la ubicación de los SAM-7. Esta información, cedida a la policía española, hizo posible que se detuviera a los terroristas. La operación se saldó con la desarticulación del aparato financiero de ETA y la recuperación de ambos misiles intactos.

¿LO SABÍAS?

La revista Cambio 16 publicó hace algunos años que la CIA tenía alquiladas varias habitaciones en los hoteles Eurobuilding, Meliá Castilla y Castellana,
destinadas a celebrar encuentros entre agentes del espionaje estadounidense y opositores a Fidel Castro. En este sentido, el 5 de febrero de 1985 el dictador
cubano aseguró que sabía de las actividades de agentes de la CIA en España, encaminadas a promover deserciones entre los espías cubanos.

martes, 7 de junio de 2011

Un hombre se entierra vivo y muere asfixiado

Hay veces que me lo ponen en bandeja, y esta es una de ellas. Luego, algún amigo siempre
me sale con aquello de que tengo un humor muy negro. Pese a ello, rara es la cena en que si
se tercia y sale algún tema como del que voy a hablar hoy, nadie se parte la caja cuando me
pongo a segar la hierba de jardines sobre los que no escribiría. De todos modos, hoy voy a
hacer una excepción, porque el tema lo merece.
Hace tiempo, un par de años por lo menos, escribí un artículo en este blog sobre los
premios Darwin. Por ello, no voy a volver a explicar en qué consisten. Para los que no los
conozcáis, podéis leerlo
aquí
Pues el caso que nos ocupa es digno de uno de esos premios. Su protagonista, otro idiota
que no contento con las vueltas y revueltas qe da la vida, decidió jugársela por su cuenta.
No es que lo hiciera practicando un deporte de alto riesgo, o en un trabajo con un elevado
grado de peligrosidad... Para nada. Decidió pasar una noche bajo tierra, con su móvil y una
botella de agua.
De esa guisa, un amigo le ayudó a meterse en un ataúd improvisado, del que sobresalían
unos tubos que le proporcionarían oxígeno. Su gran amigo, "del alma", le echó un par de
palmos de tierra por encima, y se fue a dormir tan agusto... Bueno, tal vez a echarse unos
tragos de wozca, pues la historia sucedió en Rusia, y entre el frío y los nervios, imagino
que el chaval lo necesitaría.
¿Qué ocurrió esa noche? Esa es la pregunta, pues en principio, el sistema no estaba mal
ideado, pero bueno, nuestro infortunado protagonista tuvo dos problemas. El primero, que o
bien Dios o bien Lucifer, tenían ganas de que les hiciera compañía. El segundo fue que uno
de los dos estaba mirando hacia Rusia en ese momento, y más concretamente hacia el jardín de
su casa, en la ciudad de Blagoveshchensk, que es donde se cavó la que sin él saberlo, iba a
ser su tumba. Uno de los dos lo estaba mirando porque mientras su gran amigo el enterrador
trasegaba copa tras copa o dormía como un bendito, una lluvia torrencial empapaba la tierra
y obstruía los tubos que servían para que el infeliz respirara.
De todos modos, desgraciadamente no se le puede presentar para los premios Darwin, ya que
ha dejado descendencia. Su idiotez va a seguir sobre la tierra. Eso es sentido de la
responsabilidad. Esperemos qe el hijo salga a su madre.
Para quien quiera más información, aquí tiene la
Noticia completa

lunes, 6 de junio de 2011

El caso Tsavo

Esta historia ocurrió a lo largo de 1898 mientras se llevaba a cabo la construcción de la línea de ferrocarril que uniría Mombasa con Nairobi. El tren que posteriormente transitó por aquel lugar, fue denominado tren lunático pues atravesaba los montes de la luna, frontera entre Kenia y Uganda.

Para la construcción del tendido ferroviario, el gobierno inglés trajo a 13000 trabajadores que provenían de sus colonias en la India. Estos trabajadores se dividían en campamentos, dedicándose cada uno de ellos a una porción del tendido.

Los hechos ocurrieron en la región de Tsavo, al oeste de Kenia.
Todo comenzó a finales de marzo de 1898 cuando las líneas se cruzaron con el río Tsavo. A causa de la profundidad y el caudal del mismo, el gobierno británico decidió enviar a la zona al Coronel e ingeniero Patterson para que diseñara la construcción del puente sobre el que una vez concluidos los trabajos de construcción, pasarían los trenes.

Una semana después de la llegada de Patterson a la zona desaparecieron dos trabajadores sin dejar rastro. Con el fin de localizarlos se organizaron batidas que resultaron infructuosas.
Tres semanas más tarde y ante el recelo general, desapareció otro peón. En esta ocasión la búsqueda dirigida por el propio Patterson dio como resultado el hallazgo de los restos del trabajador.

El coronel, como casi todo inglés adinerado de la época, era muy aficionado a la caza y a los safaris. Por ello, tras examinar los restos y las huellas de la zona, determinó que quienes habían matado al peón eran dos grandes leones.

Desde aquel momento y a lo largo de los meses siguientes, los ataques de los felinos y el goteo de víctimas fueron en aumento.

Antes de proseguir con la historia, querría recomendar un par de referencias para aquellos de vosotros que estéis interesados en profundizar en el tema.
El primer libro lo escribió el propio coronel Patterson. J. H. Patterson. Su título, Los leones devoradores de hombres de Tsavo.
La segunda referencia es más actual, y llega de la mano del escritor y periodista Javier Reverte. Se titula: El sueño de África.

Concretamente en el libro de Javier Reverte El sueño de África, el autor escribe:

"Al comienzo de sus cacerías, los dos leones cometían muchos errores. En una ocasión se plantaron ante un comerciante indio que viajaba en burro y el hombre, asustado, cayó del asno tirando unas latas vacías que llevaba entre sus mercancías. El ruido asustó a las fieras que huyeron y el hombre pasó la noche subido a un árbol.

Varios días después, otro de los felinos se coló en un vivac donde dormían 14 peones sembrando el terror entre ellos. Hirió a uno de un zarpazo pero con las prisas se llevó únicamente un saco de arroz.

Con el paso del tiempo aprendieron y se fueron haciendo más precisos y también más osados. No los detenían las empalizadas, las tiendas cerradas, los cercados de espinos, los gritos, las hogueras, ni los disparos al aire. Los dos leones se acercaban a los campamentos rugiendo y provocando el pánico entre los indios. Entonces los indios comenzaban a gritar Cavardar, baieon saitan ata. Cuidado hermanos, el diablo llega".

Es curioso el motivo por el que los leones comenzaron a atacar a los humanos de aquel modo tan despiadado, pero se dieron varios factores que lo propiciaron: Por una parte, coincidió que en aquel momento, las presas potenciales de los leones (Cebras, antílopes, ñues) estaban sufriendo una epidemia que había mermado mucho sus poblaciones con lo cual, los felinos pasaban hambre.

Además, y para echar más leña al fuego, en aquellas circunstancias se enterraba de una forma muy precaria a los trabajadores que morían durante la construcción del ferrocarril y era muy sencillo para los leones desenterrarlos. Eso explica que los felinos comenzasen a considerar también a los humanos como presas potenciales.

También resulta poco más que peculiar el trabajo en equipo que realizaban ambas fieras, pero también tiene su explicación, pues lo más probable es que los leones estuviesen emparentados (Fuesen hermanos o primos) Por ello, esa relación les llevaba a colaborar muy estrechamente en sus cacerías.
El trabajo en equipo sería equiparable al de dos soldados en la actualidad. En aquel momento y para aquellos hombres, los felinos eran eficaces máquinas de matar.

Pero el tiempo pasaba y el número de víctimas iba en aumento. Otra noche, los dos animales capturaron a un trabajador y empezaron a devorarlo bajo un árbol sobre el que se refugiaban una veintena de aterrados peones. Tal y como reza la ley de Murphy, si una situación puede empeorar, sin duda empeorará; pues en aquel momento, una de las ramas del árbol se rompió con lo que una decena de hombres cayeron encima de las fieras y de los restos de su compañero. Los leones no hicieron el menor caso a la lluvia humana que se les venía encima pues ya estaban saciados. Los hombres por su parte huyeron a toda prisa.

Era tal la tensión y el terror que sufrían los trabajadores que algunos de ellos desertaban escapando en los trenes que iban hacia la costa. Aún así, la gran mayoría decidió ir a la huelga hasta que se solucionase la situación. Por ello, el Coronel Patterson, se tomó la caza de los leones como algo estrictamente personal.

Con el fin de abatir a las fieras, Patterson decidió construir un andamiaje en un claro junto al campamento y ató bajo él a unas cabras como cebo.

Horas después, cuando la oscuridad era impenetrable, el hombre detectó por los ruidos que había hecho acto de presencia uno de los felinos. El animal comenzó a dar vueltas en torno a la endeble estructura, ignorando el cebo y muy consciente del ser humano que se encontraba en la parte superior. Tras un par de horas empezó a trepar por uno de los mástiles.

El pánico se adueñó de Patterson, que sabía que si por el peso de la fiera todo se desplomaba, no tendría salvación. El león continuó trepando hasta que Patterson le descerrajó 2 tiros a boca jarro cuando estaba a menos de 2 metros de la plataforma superior. Al bajar, el coronel pudo comprobar aliviado que la fiera yacía muerta al pie del andamio.

El segundo animal fue abatido de una forma más improvisada, pues una noche se presentó en el campamento. Mientras se daba un festín con uno de los trabajadores, Patterson consiguió herirlo de un disparo. Aún así, el león escapó.

A la mañana siguiente el coronel convocó una batida que siguió el rastro de sangre que el animal había dejado. Finalmente lo encontraron aún con vida y de un talante... "Poco amistoso.
Por ello, los hombres buscaron refugio en los árboles para evitar sus acometidas. Desde allí, Patterson necesitó dispararle 6 veces para acabar con su vida.

Actualmente, los leones pueden admirarse en el Field Museum de Chicago, donde se exhiben disecados. Cuando digo admirarse, lo digo tal cual, pues a lo largo de los 9 meses que duró la pesadilla, los felinos mataron a 28 indios, 15 porteadores africanos y un número indeterminado de animales domésticos.