A veces, normalmente cuando me sucede algún hecho que me hace hervir la sangre, me hago la siguiente pregunta:
¿Debemos lamentar todas las muertes de un ser humano del mismo modo?
No me refiero a aquellas que se lleven a algún familiar o amigo, pues no nos permitirían ser objetivos en la respuesta, sino más bien cuando la palma un desconocido. Tras lo que me ha sucedido hoy mismo, me reafirmo en mi idea de que la tristeza o alegría basadas en que ese individuo muera, dependen en gran medida de lo que haga en su vida. A estas alturas, imagino que ya sabréis que no soy de los que opina que era buena persona una vez muerto. Sería de ser hipócritas. Si era un hijo de puta integral cuando estaba vivo, al morir pasa a ser alguien que ya no existe pero que en el tiempo que para desgracia de la humanidad compartió con sus congéneres, hizo lo posible por joder a quien se le pusiera a tiro.
Esta mañana bajé al supermercado a comprar pan. Mientras esperaba junto a la caja a que alguno de los dependientes me atendiera, una señora empieza a acariciar a mi perra guía. Como Nyka se mueve, yo detecto que algo ocurre y al ponerle la mano en la cabeza descubro que la buena mujer tocaba al animal. En ese momento, con voz triste se dirige a mí diciéndome:
-Tén cuidado no te la envenenen, que tú la llevas al mismo parque donde yo saco al mío, y mi pobre perro está muy mal… Veremos si sale de esta… Alguien pone veneno por allí…-
Tras interesarme por la salud del can, nos despedimos no sin antes lamentarme por su situación. Poco después, me atienden, me dan el pan y vuelvo hacia casa.
Mientras salía de la tienda empiezo a notar el pulso en las sienes. Este pasado verano yo soltaba a mi perra guía por ese mismo parque. Le lanzaba una pelota lo más lejos posible para que fuera a buscarla y me la trajera. Sólo de pensar que por culpa de ese desgraciado Nyka ha jugado a la ruleta rusa sin yo saberlo me sumo en estados mentales homicidas. El problema, a parte de la actitud del indeseable, tema que a continuación abordaré, es que uno, juega con su perro, lo suelta para que tenga unos momentos de libertad, y se convierte en protagonista involuntario de lo que le pueda ocurrir gracias al regalito que alguien le ha dejado junto a un jardín o un banco.
Parémonos un segundo a analizar las consecuencias derivadas de dejar una bolsa de veneno en un parque. Vamos a ver si nos entendemos. Es para explicárselo en estos términos a quien sólo por eso no merece pisar el suelo por el que andamos todos:
Jodido cabrón, a ver si te enteras. ¿No sabes que un niño de dos años es incapaz de diferenciar esa bolsa de una de palomitas o de quicos? ¿Dices que no lo dejaste en una bolsita? ¿Que lo esparciste por ahí? ¿A caso no sabes tampoco desgraciado que un infante se mete en la boca lo que encuentra? Pero claro, cómo lo vas a saber si con la ruindad de tus actos seguro que eres incapaz de tener hijos. Sólo espero y deseo que si los tienes, no les transmitas tus ganas de hacer daño a los demás. ¿Tampoco sabes que eso se lo puede comer un perro? Ya sabía yo que te iba a pillar, cabrón. Así que lo hacías por eso. Te molestaba ese perrito que se acercaba a ti mientras reposabas tu culo en uno de los bancos. Pobre animal infeliz que buscaba las caricias de su verdugo. Tal vez también sepas que él a ti no te lo haría y por eso quieres matarle, porque te crees superior. Por tu bien espero no saber nunca tu nombre, ni dónde vives y sobre todo que no halla juez al otro lado, aunque pensándolo mejor, deseo que por el bien de todos nosotros sí te juzguen, y que sea pronto.
Ahora que sabéis lo mismo que yo, os invito a que os preguntéis aquello que planteaba. Yo por lo menos no voy a lamentar para nada la muerte, espero que más temprana que tardía, de aquel que sólo se alimenta del sufrimiento de otros a costa de sus vidas. Con esto no me refiero a provocarla, por lo menos de momento. También sé que si le ocurriera a mi perra y lo que es más difícil, supiera quién es el causante, me encargaría de llevarlo de la mano a la frontera que separa este mundo del infierno.
De modo que ahí lo tiene señor agente. Mi artículo es completamente vinculante. Sepa de ante mano que de darse las circunstancias citadas, actuaré tal y como ya he explicado. Sólo espero que ahora que conoce mis intenciones, me dé usted tiempo a poder librar a este mundo de esa escoria antes de ponerme los grilletes.
¿Qué queréis que os diga? No era igual la muerte de un nazi que de un judío en Auswich. Tampoco fue igual la de un gladiador romano bajo las garras y los colmillos de un león en el circo, que la de un cristiano desarmado en el mismo lugar y del mismo modo. A su vez, tampoco es igual la del perro que la del envenenador. No son iguales porque sé que sólo lloraré una de ellas. Lloraré la del perro, y me regocijaré en la victoria de la pérdida de quien jamás debió existir.
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5 comentarios:
Llevas razón. Hay gente que no merece vivir,ni morir,y, nisiquiera deberian llamarse gente.
Me gusta tu blog.
seguiré leyendote.
un saludo.
En Torrevieja, donde vivo, tiraba algún hijo de p...ta salchichas con veneno para ratas y mato a más de 60 perros. Si necesitas ayuda para vengarte, cuenta con la mía.
Te dejo un abrazo de osa, enojada por la injusticia
Hola!
Yo le ponía ese veneno en su comida a ver si luego era capaz de contarlo ese cabronazo.
Igual que el quiere el daño para los pobres animales, los imbéciles como él que van con malas intenciones, deberían morir, al igual que ellos quieren que mueran los animales.
Josep
Hola Carlos, me pondré en contacto con gente del servicio de limpieza para avisarles ( a los inspectores) de este problema.
Te sorprenderias lo que se consigue denunciando un hecho a la persona adecuada. Si es necesario acudiré a la delegacion correspondiente del Ayuntamiento.
antonio / ecotonio.
Hola Carlos,
Hay gente desalmada, entiendo muy bien como te sientes. Nunca he entendido a esas personas que hacen daño a los animales sin ningún tipo de justificación.
Quería darte las gracias por tus comentarios en mi blog, en cuanto a lo de la música te copio lo que que he puesto en comentarios: "La música está en un recuadro, que simula un reproductor y se puede ajustar el volumen. Para ponerla en tu blog, hay una pestaña que dice "consigue uno" pinchas sobre ella y ya es seguir los pasos que te indica.
Espero que estas instrucciones te sean útiles.
Un abrazo
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